ALGAS
Boletín Informativo de la
Sociedad Española de Ficología

Número 25 junio, 2001

ÍNDICE

ACTIVIDADES DE LA SOCIEDAD
Reunión anual de la Sociedad Española de Ficología 2001
4ª Edición “SEF joven”
6º Concurso fotográfico de la SEF
CUESTIONES FICOLÓGICAS
Un botánico consagrado al estudio de la reproducción de las algas: Gustave A. Thuret (1817-1875)
TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN
El estudio de las algas marinas en España (1814-1939): de la catalogación florística al aprovechamiento industrial
Algas epilíticas en monumentos de interés histórico de Galicia
Algas bentónicas de marismas de Galicia: flora y vegetación
Diatomeas planctónicas de la costa de Granada
Análisis biogeográfico de la macroflora bentónica del Mediterráneo occidental
CENTROS DE INVESTIGACIÓN
Laboratorios de investigación ficológica en Italia: Florencia y Roma
El herbario del Bishop Museum, Hawai'i
PRÓXIMOS CONGRESOS
PRÓXIMOS CURSOS
RESEÑAS BIBLIOGRÁFICAS
Flora phycologica iberica -1- Fucales


ACTIVIDADES DE LA SOCIEDAD
 


La REUNIÓN ANUAL DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE FICOLOGÍA correspondiente al año 2001 se celebrará en A Coruña el sábado 22 de septiembre. Por la mañana tendrá lugar la reunión científica y por la tarde se celebrará la Asamblea Ordinaria de socios de la SEF. El domingo 23 de septiembre está previsto realizar alguna actividad complementaria, como una excursión ficológica o visita a una fábrica conservera de algas.
La reunión científica constará de ponencias orales de 10 a 15 minutos, seguidas de comunicaciones en forma de panel (tamaño máximo 1x1 metro). Los interesados en participar en la reunión científica deberán enviar un resumen de su comunicación (título, autores y dirección de los mismos) al editor de ALGAS, antes del 1 de septiembre. El resumen se podrá enviar en disquete o por correo electrónico, no deberá sobrepasar la extensión de una página DIN A4 y podrá incluir tablas, figuras, referencias bibliográficas, etc. Los resúmenes de las comunicaciones serán publicados en el boletín ALGAS del mes de diciembre.

La 4ª EDICIÓN “SEF JOVEN” se celebrará el sábado 22 de septiembre coincidiendo con la Reunión Científica anual de la Sociedad Española de Ficología. El cometido del concurso es fomentar la presentación y difusión de trabajos científicos entre los jóvenes ficólogos (alumnos de segundo y tercer ciclo). Los concursantes deberán cumplir los siguientes requisitos: pertenecer a la SEF, ser primer firmante del panel y asistir a la presentación del trabajo. Las bases son las establecidas en concursos anteriores:
Identificación: el joven investigador deberá presentar los siguientes datos: nombre, título del panel, Departamento y Universidad donde se realizó el estudio, así como el marco en el que se inscribe la investigación.
Entrega: los datos anteriores serán presentados a cualquiera de los miembros de la Junta Directiva de la SEF antes de la sesión de paneles en la que se presenta el trabajo. De este modo los trabajos que parcicipen en el concurso serán debidamente señalados para su examen por los miembros de la SEF asistentes a la reunión.
Fallo: los criterios básicos para la selección del ganador serán la calidad y originalidad en la presentación del trabajo. La elección del ganador se hará mediante votación de los miembros de la Sociedad que asistan a la Asamblea General Ordinaria. El ganador de SEF JOVEN recibirá un diploma, una ayuda de 15.000 pts., quedará exento del pago de la cuota de la SEF para el próximo año y será publicado un resumen de su trabajo en el boletín ALGAS.

El 6º CONCURSO FOTOGRÁFICO DE LA SEF tendrá lugar en A Coruña, coincidiendo con la Reunión Anual de la Sociedad. Las normas son las establecidas en concursos anteriores:
Motivo: cualquier fotografía inédita de un tema relacionado con la ficología.
Formato: 20 x 30 cm.
Entrega: por correo a la secretaría de la SEF (indicando Concurso Fotográfico) o en mano durante la celebración de la reunión de la SEF.
Identificación: Cada fotografía deberá ir acompañada de un sobre cerrado. En el reverso de la fotografía y en el exterior del sobre aparecerá el título de la misma. En el interior del sobre se incluirá una ficha técnica con los datos del autor o autores (nombre y apellidos, dirección y teléfono).
Fallo: la elección del ganador se hará mediante votación de los miembros de la Sociedad que asistan a la Reunión Anual de la SEF. El ganador recibirá un diploma y un libro de tema algológico. El material fotográfico presentado podrá ser utilizado para fines de difusión de la Sociedad.

La Junta Directiva
 


CUESTIONES FICOLÓGICAS
 


UN BOTÁNICO CONSAGRADO AL ESTUDIO DE LA REPRODUCCIÓN DE LAS ALGAS: GUSTAVE A. THURET (1817-1875)

Fco. Javier Dosil Mancilla
Departamento de Bioloxía Animal, Bioloxía Vexetal e Ecoloxía, Universidade da Coruña

 Entre las normas o sugerencias del ejercicio literario no parece figurar ninguna que haga referencia al modo más adecuado de redactar una reseña biográfica, más allá de las pautas dictadas por la intuición o por el buen gusto. Se extiende, no obstante, la costumbre de desglosar las biografías siguiendo un orden cronológico, quizá con la suposición de que la sucesión natural de los hechos permite una exposición más clara y, en consecuencia, más amable para los lectores, pero en no pocos casos estructura de tal modo el texto que corre el riesgo de reducir la florida experiencia vital, forjada a golpes de renuncias y de esperanzadores proyectos, a anodina acta policial. Puestos a reseñar la vida de personajes egregios, parecería recomendable recrearlos en aquellas facetas que nos mueven a salvarlos del olvido: cuánto más sugerente nos resulta la imagen de un discreto Spinoza puliendo lentes mientras compone mentalmente el orden geométrico del cosmos, o la de un Ulises embarcado en su trágica travesía, a la expectativa de las pruebas dispuestas por los rencorosos dioses y, sin embargo, no es infrecuente el empeño de dibujarlos en pañales. Del mismo modo, si convenimos en afrontar la biografía de Gustave Adolphe Thuret (1817-1875) desde una perspectiva más vital, quizá deberíamos iniciarla a finales de 1866, en la pequeña y hermosa villa de Antibes, en la actualidad popular enclave turístico de la Costa Azul francesa, próximo a Mónaco, pero por entonces tranquilo pueblo pesquero, bien abrigado de los vientos y de las tempestades. El ficólogo cuenta con 49 años de edad y lleva nueve residiendo en esta discreta villa, a la que llegó por motivos de su delicada salud, escapando del desapacible clima de la costa bretona que hasta entonces, con sede en Cherbourg, había centrado las investigaciones del ficólogo. En Antibes levantó una modesta casita, con todo lo necesario para proseguir sus investigaciones, y en los terrenos adyacentes organizó un Jardín Botánico que, con el tiempo, figuraría entre los más completos de Francia. A su muerte, el Jardín y la casa, junto con un herbario y una suculenta biblioteca de temas botánicos donados por su compañero Bornet, se anexionarían al Muséum National d`Histoire Naturelle con el nombre de “ville Thuret”.
Desde 1852, es decir, desde hacía catorce años, Thuret no investigaba solo. Compartía el día a día de sus recolecciones y sus observaciones al microscopio con un joven médico, Édouard Bornet (1828-1911), que se había incorporado como ayudante, por recomendación del brillante micólogo J.H. Léveillé, para obtener un respaldo a su maltrecha situación económica y poder finalizar sus estudios de Medicina, pero que con el tiempo se había convertido en su más fiel colaborador, hasta el punto de que -como Humboldt y Bonpland, Watson y Crick, Marie y Pierre Curie, o los más próximos Feldmann y Hamel- sus nombres deben figurar inseparables en la historia de la ciencia. Como en estas parejas, entre Thuret y Bornet existía una amistad que trascendía lo científico y se enraizaba, como en los mejores matrimonios, en la compatible diferencia de sus caracteres, que potenciaba los resultados del trabajo en común. El ficólogo Charles Flahault, discípulo de Bornet, nos recuerda algunas de las cualidades de su maestro: hombre de gran modestia, cálido en las relaciones, muy jovial y de salud férrea, dotado de una impenitente curiosidad, hábil en las recolecciones y en la preparación de los ejemplares, siempre deseoso de aprender cosas nuevas y gran experto en la fotografía y en el dibujo científico (cf. Flahault, 1924). En contraposición, describe el carácter de Thuret como sosegado y frío, aunque buen conversador, muy condicionado por su delicada salud, extremadamente preciso en las observaciones, y muy paciente y cuidadoso en las interpretaciones y en la discusión de los resultados. A Thuret pertenece la frase, tan representativa del carácter de sus estudios, de que mucho más difícil que llevar a cabo las observaciones más delicadas resulta saber interpretarlas adecuadamente. Con frecuencia, Thuret y Bornet recibían la visita de otros sabios consagrados al estudio de las plantas, como W.J. Hooker, W.G. Farlow, E. de Janczewsky, L. Radlkofer, Ch. Naudin, L. Kny, J. Decaisne, E. Planchon, Montolovo o L. Dufour, que hacían de su recóndita morada, ante la conturbada mirada de los nativos, lugar de encuentro casi obligado de los principales botánicos y ficólogos (franceses y extranjeros) de su tiempo.
Unas semanas antes, el diez de septiembre de 1866, Thuret y Bornet habían presentado ante la prestigiosa Academia de Ciencias parisina los resultados de sus últimos años de investigaciones sobre la reproducción de las algas rojas. No era la primera vez que exponían sus estudios ante esta institución (en 1850 incluso había premiado a Thuret por su trabajo “Recherches sur les zoospores des Algues et les anthéridies des Cryptogames”), pero en esta ocasión la memoria iba a conmocionar a los sesudos académicos ya que proponía, apoyándose en minuciosas observaciones microscópicas, la explicación de los complejos ciclos vitales de las algas rojas, hasta entonces uno de los secretos botánicos mas celosamente guardados por la naturaleza. Los resultados aparecieron publicados parcialmente en varios artículos y, de forma completa, al año siguiente, bajo el título “Recherches sur la fécondation des Floridées” (1867), texto clásico donde los haya, que plantea una explicación de los ciclos vitales de las algas rojas que, con pequeñas modificaciones, sigue siendo la aceptada en nuestros días. En la memoria, Bornet y Thuret ofrecen las descripciones de las estructuras reproductoras de varios grupos relevantes de Rodófitos y las acompañan de tres láminas con 37 dibujos de una calidad excelente, realizados en su mayor parte por el dibujante A. Riocreux, primer colaborador de Thuret, y, unos pocos (los diez últimos), pero de una complejidad y calidad excepcional, por el mismo Bornet.
A riesgo de ser redundante, no está de más recordar brevemente el estado del conocimiento de la reprodución de las algas rojas para valorar en su justa medida el carácter del importante descubrimiento hecho público en ese día ante la Academia. Desde principios del siglo XIX, por las observaciones de John Stackhouse y Dawson Turner -más tarde corroboradas por otros ficólogos, como Friedrich T. Kützing o Jacob G. Agardh-, se conocía la existencia de dos tipos de esporas (o “semillas”): unas se producían en grupos de cuatro (las actuales tetrásporas) y otras en masas indefinidas (las carpósporas). Los ficólogos identificaron erróneamente ambos tipos de esporas con los gametos femeninos; sin embargo, en los ensayos practicados en el laboratorio, los supuestos oogonios germinaban sin necesidad de que previamente fueran mezclados con células masculinas, lo que contradecía su aparente carácter gamético. Por otra parte, el botánico suizo Karl W. von Nägeli (1817-1891) había observado en ciertas algas rojas la existencia de una célula portadora de un largo pelo en su ápice, que denominó “aparato tricofórico” (la actual tricógina), pero no llegó ni a sospechar su función. Pues bien, Thuret y Bornet llevaron a cabo un minucioso y complejo seguimiento de esta célula especial que les permitió identificarla con el órgano femenino de las Florideas, y las esporas en masa (“cistocarpo”) como el resultado de la fecundación gamética. Años después, el botánico alemán Friedrich Schmitz (1850-1895) completó estos estudios observando por primera vez que la envoltura del cistocarpo era producida por la planta femenina, mientras que las esporas eran resultado de la fecundación. Lejos de tratarse de un hallazgo fortuito, el trabajo culminaba casi treinta años de firme dedicación al estudio de la reproducción de las algas, desde que, en el invierno de 1839, Thuret entró en contacto con Joseph Decaisne (1807-1882). Este botánico, discípulo de los inolvidables ficólogos René Lenormand y Adolphe Brongniart, y ayudante de Adrian de Jussieu en la sección de Botánica rural del Muséum National d’Histoire Naturelle de París, presenta méritos propios como para merecer mayores atenciones de las que puede dedicarle este breve artículo; el ávido lector encontrará una excelente oportunidad de familiarizarse con su biografía en la “Notice biographique” publicada por Édouard Bornet en 1883. Baste recordar, de momento, su descubrimiento de las tetrásporas en las coralinas, que permitió incluirlas definitivamente en el grupo de las algas (con anterioridad, nauralistas como Lamarck o Lamouroux las habían considerado animales). Cuando conoció a Thuret, Decaisne se encontraba estudiando anatómicamente los múltiples ejemplares de algas del herbario del Muséum de París, que le permitió publicar, en 1842, una memoria sobre la clasificación de las algas, que tiene el mérito indiscutible de basarse en los órganos reproductores, entonces muy mal conocidos. El encuentro de ambos se produjo por medio de un amigo común, el melómano y botánico M.A. de Villiers, con quien Thuret compartía una ferviente afición por la música. Hasta entonces Thuret no mostrara mayor interés por la Botánica y todo parecería fraguado para que siguiese la carrera diplomática, al igual que su padre, Isaac Thuret, que era cónsul general de los Países Bajos en Francia. De hecho, se resolvía con extraordinaria facilidad en varios idiomas y, en 1838, se licenció en Derecho, agregándose en los años siguientes (entre 1839 y 1841, de forma intermitente) a la embajada francesa de Estambul (entonces Constantinopla), lo que le permitió además conocer Siria, Palestina y Egipto. Aprovechó estos viajes para recolectar plantas, lo que pone de nuevo de manifiesto su incipiente interés botánico.
 

Lámina con dibujos de Bornet, presente en la obra “Recherches sur la fécondation des Floridées” (1867), en la que se ilustra la reproducción de Dudresnaya.

La influencia de Decaisne en el joven Thuret no pudo ser más decisiva: además de introducirle en el estudio de las plantas y ponerle en contacto con botánicos tan célebres como Adrien de Jussieu, Adolphe Brongniart o Joseph Henri Léveillé, con los que se familiarizó en las cuestiones botánicas más acuciantes, influyó decisivamente en la orientación de sus investigaciones al estudio delas estructurasreproductoras de las algas, que suponía una de las incógnitas más apasionantes de la Botánica del momento, al que dedicaría la mayor parte de su producción científica. Los lazos científicos entre ambos botánicos se sienten también en algo muy importante: como señala Farlow, introdujeron el microscopio como instrumento fundamental de trabajo en las investigaciones ficológicas. Esta tendencia fue continuada por los discípulos de Thuret, como Bornet, Le Jolis, Derbès, Solier, los hermanos Crouan, etc. y se extendió a otros ficólogos franceses más recientes, como Sauvageau, Hamel, Chemin, Lami, etc., constituyendo uno de los elementos más característicos de la Escuela Ficológica francesa, que tan excelentes contribuciones ha hecho al conocimiento de las algas marinas. Hagamos un fugaz repaso de los hechos más sobresalientes de su actividad científica. Para facilitar la exposición, podemos agruparlos en tres etapas, en función de su lugar de residencia (París, Cherbourg y Antibes), que determina también, en cierto modo, el carácter de las investigaciones.

a) Etapa parisina (1840-1852). Estudios descriptivos de anteridios y zoósporas

Coincide con los primeros años de sus investigaciones botánicas, dirigidas ya hacia la Ficología, y se caracteriza principalmente por el tono descriptivo de los estudios y por la influencia ejercida por su maestro Decaisne. Debuta en el ámbito científico con un excepcional artículo, publicado en 1840 en los Annales des Sciences naturelles de París, en el que da a conocer, por primera vez, una descripción exacta de los anterozoides de las Caráceas (“Note sur l’anthére du Chara et les animalcules qu’elle renferme”).
Animado por el éxito de esta primicia y con el firme apoyo de Decaisne, decide volcarse a la búsqueda de los anterozoides y de las esporas en los diversos grupos de algas marinas. Estas investigaciones culminan en 1844 con el descubrimiento de los anterozoides de Fucus, que publica con Decaisne al año siguiente con el título “Recherches sur les anthéridies et les spores de quelques Fucus” (1845). La minuciosidad de las observaciones es realmente asombrosa (Decaisne lo reconocería como el “gran especialista del estudio microscópico de las algas marinas”), sobre todo si tenemos en cuenta las limitaciones del instrumental óptico de la época, que no le impiden reconocer el estigma e incluso los dos flagelos de distinto tamaño de los anterozoides. El hallazgo sellaba una serie de investigaciones tan antiguas como la Ficología misma, iniciada con las observaciones del físico y criptogamista R. Ferchault de Reaumour (1683-1757), quien en 1711 reconocía los oogonios (pero identificaba erróneamente las criptas pilíferas del talo con los anterozoides), y continuada, aunque sin mayores éxitos, por no pocas estrellas de la Botánica, como John Stackhouse, Jean Lamouroux, F.R.S. Correa da Serra, etc. En su artículo, Thuret establece, además, la repartición monoica y dioica de las diversas especies de Fucus, algo por lo demás inmediato, una vez reconocidos los gametocistos masculinos.
Hasta entonces, Thuret y Decaisne obtenían los ejemplares empleados en sus observaciones de los mercados de París, donde los utilizaban para conservar el pescado y otros productos marinos. A raíz de estos primeros estudios se convencen de la necesidad de recolectar los ejemplares directamente del mar, para lo cual emprenden diversas excursiones por la costa atlántica francesa; Thuret llegó a fijar temporalmente su residencia en la costa normanda de Calvados, lo que le permitía estudiar estas plantas en mejores condiciones. La extensión de las investigaciones de las estructuras reproductoras a otros grupos de plantas marinas le lleva a descubrir las zoósporas en toda una serie de algas pardas y verdes, publicando los resultados en 1846 y 1847 (“Note sur les zoospores des Algues” y “Note sur les zoospores des Algues olivacées”). Además, por estas fechas decidió contratar a A. Riocreux, dibujante de gran talento, del que ya hemos hablado, para disponer del mayor tiempo posible para las investigaciones. Esto le permitió multiplicar los viajes de herborización por las costas bretonas y normandas, hasta que, en 1852, decidió establecerse en Cherbourg, con su herbario y su biblioteca algológica, instalando un laboratorio que le permitía proseguir con sus investigaciones cerca de la costa.

b) Etapa en Cherbourg (Bretaña francesa) (1853-1857). Estudio de la fecundación en Fucus

Al igual que el Londres de Sherlock Holmes, las islas de los Galápagos de Darwin o el París de Víctor Hugo, la villa de Cherbourg lleva asociado un nombre propio: Auguste Le Jolis (1823-1904), quien la inmortalizó en la historia de la Ficología principalmente a través de su libro, ya clásico, Liste des Algues marines de Cherbourg (1863), en el que, por cierto, colaboró el propio Thuret, revisándole y comunicándole los resultados de sus recolecciones en esta costa. La presencia de esta obra, con su exsiccata correspondiente, era obligada en cualquier biblioteca de Botánica del siglo XIX. Pero tan lícito sería asociar el nombre de la villa de Cherbourg al de Gustave Thuret, ya que, durante varios años, su costa fue el centro de las investigaciones del ficólogo, siendo objeto de estudios florísticos (“Descriptions d’Algues nouvelles découvertes aux environs de Cherbourg”, 1854) y suministrándole los ejemplares para sus observaciones microscópicas, entre las que hay que destacar, en estas fechas, un hallazgo esencial: el seguimiento de la fecundación en Fucus (“Note sur la fécondation des Fucacées”, 1853; “Recherches sur la fécondation des Fucacées et les anthéridies des Algues”, 1855, y otras). Poco después, obtuvo una prueba inequívoca de la sexualidad de estas plantas, al obtener fecundaciones híbridas de Fucus vesiculosus y F. serratus.
Para la realización de sus investigaciones en Cherbourg, el ficólogo iba a contar desde el primer momento con la colaboración de Édouard Bornet. Como ya quedó señalado, ambos se conocieron en 1848, en una reunión botánica en la casa de Joseph H. Léveillé, uno de los micólogos más destacados de todos los tiempos. Cuatro años después, Decaisne, que conocía las penurias económicas de Bornet -agravadas entonces por la jubilación de su padre-, que amenazaban seriamente la finalización de sus estudios de Medicina, lo recomendó a Thuret para que lo acogiera como ayudante. Por entonces, Bornet ya había publicado una memoria sobre el hongo Metiola, acompañándola de dos láminas que revelaban su talento como dibujante. En marzo de 1852, Bornet y Thuret emprendieron sus primeros trabajos en colaboración; partieron a Versalles y dedicaron todo el verano a herborizar y estudiar criptógamas. A finales del mismo año, se establecieron en Cherbourg para retomar el estudio de las algas marinas. A pesar de los rigores de la estación, ambos botánicos comenzaron inmediatamente las recolecciones, animados por el descubrimiento, casi diario, de hechos novedosos y por el interés que guardaba seguir el desarrollo y sucesión de las plantas a lo largo de las estaciones, según nos relata Flahault en su reseña biográfica. De lo que no cabe duda es de la pertinencia de la colaboración de ambos botánicos, que iba a plasmarse muy pronto en exitosos resultados: Thuret conseguía un laborioso compañero que le permitía avanzar vertiginosamente en sus investigaciones, además de un médico que le asistía en sus frecuentes y penosos achaques; a Bornet, la colaboración le proporcionaba un guía luminoso con el que iba a elevarse a las cotas más altas de la historia de la Ficología, además de un generoso protector que le apoyaría a finalizar sus estudios de Medicina (se doctora en agosto de 1855, con una tesis sobre la reproducción sexual en los animales y las plantas) y posteriormente a proseguir sus investigaciones sin mayores preocupaciones económicas. Trabajarían juntos durante más de dos décadas y sólo la muerte de Thuret los separaría irremediablemente, asumiendo entonces, fiel a la memoria de su maestro (cuyo nombre seguiría figurando en muchas de las nuevas publicaciones), la continuación de las investigaciones.

c) Etapa en Antibes (Costa Azul) (1857-1875). Los ciclos vitales de las algas rojas

La delicada salud de Thuret se veía seriamente perjudicada por el clima extremadamente húmedo de Cherbourg, por lo que decidió pasar el invierno de estos últimos años en Cannes, por entonces tranquilo pueblo de la costa mediterránea francesa, bien abrigado de las tempestades por las islas de Lérins. En las herborizaciones que llevaron a cabo por los alrededores, descubrieron en el Cabo de Antibes un lugar apacible que le animó a construir allí su casa. Compró algunos campos con viñas y olivos, germen del futuro Jardín Botánico, y, en 1857, se estableció con Bornet en su nueva residencia, aunque no dejó de realizar numerosas excursiones por las costas atlánticas de Francia.
Tras una recaída en su enfermedad que lo mantiene postrado durante tres meses, bien atendido por su amigo médico, retoma con mayor entusiasmo, si cabe, sus investigaciones. De hecho, el destino todavía le depararía, en compañía de Bornet, su contribución más notable a la Ficología, al demostrar, en 1866, la copulación de los gametos masculinos con la tricógina en las algas rojas. Ya nos hemos referido a este notable hallazgo, que condiciona todo el desarrollo posterior de la sistemática de las algas, al estar basada ésta en las estructuras reproductoras. No obstante, no está de más esbozar el contexto histórico en el que se formuló el hallazgo, dominado por la efervescencia científica y social provocada por el libro On the Origin of Species (1859). La tesis evolucionista formulada por Charles Darwin en su polémica obra confería gran protagonismo a los organismos inferiores, ya que, al encontrarse en la base del árbol filogenético, pasaron a contener las claves del desarrollo evolutivo de las especies más complejas. Consideren desde esta perspectiva el estupor de los botánicos al leer, en clave evolutiva, las sorprendentes estrategias reproductoras de unas plantas -las algas- que hasta entonces apenas habían llamado la atención de un puñado de botánicos, en favor de los estudios fanerogámicos. Thuret y Bornet dedicaron los años posteriores a extender estas observaciones sobre los ciclos vitales a otras Florideas y a desenredar el conocimiento de la reproducción de otros grupos de algas, como las Nostocáceas, para lo cual continuaron con sus viajes de recolección por las costas atlánticas y mediterráneas de Francia.
 

Retrato de Gustav Adolphe Thuret (1817-1875)

El 10 de mayo de 1875, Thuret se desplazó a Nice, con la intención de regresar por la noche. La muerte le encontró súbitamente en el camino, provocada por una angina de pecho. Acorde con sus deseos de ser enterrado en el lugar de su fallecimiento, sus restos reposan en el cementerio de esta ciudad. Thuret legó a su amigo Bornet su biblioteca y sus colecciones botánicas, y le aseguró los medios económicos para poder continuar las investigaciones ficológicas con completa independencia. A su vez, el joven médico, desconsolado por la desaparición de su maestro, se volcó de lleno -en los 36 años siguientes- en la finalización de los trabajos que habían iniciado juntos (y a publicarlos, ya que en su mayor parte permanecían aún inéditos), y posteriormente a extenderlos con gran éxito hacia nuevos enigmas de las algas. Para ello se instaló en el primer piso de un modesto hotel de París, próximo al Muséum National d’Histoire Naturelle, que no tardó en convertirse en lugar de paso de botánicos y ficólogos, deseosos de sabios consejos para sus investigaciones, y durante cierto tiempo en una no menos modesta casita situada en Cosne, donde el ficólogo tenía familiares y algunos viejos amigos. En los últimos años de su longeva vida -murió a los 83 años- se dedicó a la ordenación del extenso herbario elaborado conjuntamente con Thuret; dicho sea de paso, este herbario, como ha puesto de manifiesto J.A. Seoane Camba (1969), guarda un interés especial para la Ficología española al conservar no pocos ejemplares de nuestras costas, como los remitidos a Bornet por uno de nuestros mejores ficólogos: el menorquín Juan Joaquín Rodríguez Femenías ¿Qué añadir a esta precipitada reseña de uno de los ficólogos más brillantes de todos los tiempos? Pues casi todo, sin lugar a dudas. Pero no era nuestra intención ofrecer una descripción pormenorizada de su vida ni de su actividad científica. Recomendamos para loprimero las biografías de Bornet (1875), Farlow (1884) y Flahault (1924) -esta última incluye una completa enumeración de sus trabajos-, que además recrean anécdotas curiosas,  ya que los tres lo trataron personalmente. Más difícil resulta adentrarse en los aspectos relacionados con su contribución, pues si nadie duda de su valor, no parece que se haya analizado, desde una perspectiva histórica, con la profundidad que merece; sirvan, no obstante, como excelente introducción los trabajos de Feldmann (1954), Papenfuss (1955) y Woelkerling & Lamy (1998).
En estos tiempos de tanta vocación funcionarial y de oscura burocratización de la curiosidad científica, permitirán que me reserve la imagen de ambos ficólogos, Thuret y Bornet, en su modesto laboratorio de la casa de Antibes, desempeñando con absoluta independencia su labor investigadora, ajenos a toda institución científica o académica. Realizaron sus investigaciones no por medallas o méritos académicos, ni siquiera por el comprensible afán de sostenerse económicamente, sino por una ardorosa necesidad de conocer, una imperiosa curiosidad por levantar esa piedra que esconde el secreto mecanismo de funcionamiento de la naturaleza. Preferiría por ello inmortalizarlos en un atardecer cualquiera del verano de 1866, en la discreta casita del pueblo de Antibes, deleitándose por el sagaz descubrimiento de los ciclos vitales de las algas rojas, noticia que no tardarían en compartir con sus colegas botánicos. Pero en ese fugaz y mágico instante, sólo ellos guardan la llave del secreto.

PARA SABER MÁS

BORNET, É. (1875) M. Gustave Adolphe Thuret. Esquisse biographique. Annals des Sciences naturelles, Botanique 6(2): 308-360.
BORNET, É. (1883) Notice biographique sur M. Joseph Decaisne. En: J. Vesque (ed.) Catalogue de la Bibliothèque de feu M.J. Decaisne. Paris, Ed. Adolph Labitte, pp. V-XXI
BORNET, É. & G. THURET (1867) Recherches sur la fécondation des Floridées. Annales des Sciences naturelles, Botanique 5(7): 137-166, pl. 11-13.
DOSIL MANCILLA, F.J. (1999b) Recorrido histórico por la ficología. Boletín de la Sociedad Española de Ficología. 22: 4-11.
FARLOW, W.G. (1884) A la mémoire de Gustav Thuret, sa vie, ses travaux et ses Jardins d’Antibes. La Belgique Horticole. Annales de Botanique et d’Horticulture 34: 1-16.
FELDMANN, J. (1954) Phycologie. En: Ad. Davy de Virville, Histoire de la Botanique en France, Paris, Société d’édition d’enseignement supérieur, pp. 199-218.
FLAHAULT, Ch. (1924) Gustave Thuret-Édouard Bornet. Revue Algologique 1(1): 4-23.
GARBARY, D.J. & M.J. WYNNE (eds.) (1996) Prominent Phycologists of the 20th Century. Nova Scotia, Lancelot Press Limited.
MORTON, A.G. (1981) History of Botanical Science. London, Academic Press.
PAPENFUSS, G.F. (1955) Classification of the algae. En: E.L. Kessel (ed.) A Century of progress in the natural Sciences. San Francisco, Ed. California Academy of Sciences, pp. 115-225.
SEOANE-CAMBA, J. (1969) Algas bentónicas de Menorca en los herbarios Thuret-Bornet y Sauvageau del Muséum National d’Histoire Naturelle de Paris. Investigaciones Pesqueras 33(1): 213-260.
STAFLEU, F.A. & R.S. COWEN (1986) Taxonomic literature. A selective guide to botanical publications and collections with dates, commentaries and types. 2ª ed. Utrech, The Netherlands, Bohn, Scheldema and Holkema, vol. VI: Sti-Vuy.
WOELKERLING, W. & D. LAMY (1998) Non-geniculate Coralline Red Algae and the Paris Muséum: Systematics and Scientific History. Paris, Publications Scientifiques du Muséum National d´Histoire Naturelle.
 


TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN
 


EL ESTUDIO DE LAS ALGAS MARINAS EN ESPAÑA (1814-1939): DE LA CATALOGACIÓN FLORÍSTICA AL APROVECHAMIENTO INDUSTRIAL

Tesis doctoral: Francisco Javier Dosil Mancilla
Directores: Javier Cremades Ugarte y Antonio González Bueno
Fecha: marzo de 2001
Dpto. de Bioloxía Animal, Bioloxía Vexetal e Ecoloxía, Universidade da Coruña y Dpto. Historia de la Farmacia y Legislación Farmacéutica, Universidad Complutense de Madrid.

La Ficología marina, como cualquier disciplina científica, admite diversas perspectivas de estudio: anatómica, taxonómica, florística, fitogeográfica... Como en una sinfonía, cada perspectiva se alimenta de las otras y todas ellas resultan imprescindibles para un conocimiento armónico y profundo del medio marino y, por extensión, de la naturaleza. En la presente tesis doctoral se ensayó una nueva perspectiva, poco cultivada en nuestro país: la histórica. El análisis histórico de la Ficología se nutre también de las aportaciones de campos estrictamente botánicos, como el taxonómico, el descriptivo o el fitogeográfico, pero aporta una visión original al contextualizarlos en un período concreto, permitiendo analizar las contribuciones atendiendo a las prioridades sociales, a los obstáculos que se interponen a la labor científica y, por supuesto, a los protagonistas de las investigaciones, de tal modo que si para los botánicos el objeto de estudio son las plantas, los historiadores de la Botánica centran su atención en los naturalistas y en la interpretación de sus actividades a partir de las pautas culturales y de las condiciones socio-económicas que las contextualizan.
En este sentido, la historia de la Ficología marina española, como cualquier historia, rebosa de esperanzadores proyectos, de logros notorios y de estrepitosos fracasos. Más allá de un reconocimiento particularizado de los sucesos que marcan estos logros y estos fracasos -imprescindible pero, en cualquier caso, insuficiente-, se ha intentado comprender de forma integral la historia del estudio de las algas marinas españolas en la época contemporánea, que viene delimitida por dos hitos tan sobresalientes como el final de la Guerra de la Independencia (1814) y el final de la Guerra Civil (1939). Para ello se analizaron los artículos publicados en este período histórico, se consultaron los documentos relacionados con la Botánica y la Biología marina depositados en diversos archivos (Archivo Histórico Nacional, Archivo General de la Administración, Museo Nacional de Ciencias Naturales, Real Jardín Botánico, Residencia de Estudiantes, etc.) y se estudiaron las principales colecciones españolas de algas marinas (herbario de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense, herbario del Real Jardín Botánico, colecciones del Instituto Español de Oceanografía, etc.).
Brevemente, como resultado de nuestro trabajo se han reconocido tres etapas en la historia de la Ficología marina española contemporánea. La primera etapa, que denominamos “etapa de recolecciones” (1814-1885), se desarrolla en un panorama socio-económico muy inestable, derivado del estado crítico en que queda sumido el país tras la Guerra de la Independencia y que se mantiene en los años posteriores bajo el despótico reinado de Fernando VII. Esta situación contrasta con el vivo resplandor de la ciencia española en las décadas anteriores, que cristalizó, en el campo de la Ficología, en las notables contribuciones de Simón de Rojas Clemente y Antonio Cabrera. Por el contrario, el nuevo período fue particularmente estéril y las contribuciones se limitan, a lo largo de siete décadas, a la inclusión en diversos catálogos florísticos regionales -confeccionados por naturalistas como Miguel Colmeiro, José Alonso López, Víctor López Seoane, Mariano de la Paz Graells, José Antonio Rodríguez Bustillos, etc.- de unas pocas especies comunes de algas marinas, empleando a menudo criterios botánicos claramente desfasados.
La segunda etapa, que denominamos “etapa florística” (1886-1905), se desarrolla en un contexto algo más favorable, derivado de la progresiva recuperación que experimenta la investigación científica en las últimas décadas del siglo XIX, a lo largo de las cuales surgen diversas instituciones, como la Sociedad Española de Historia Natural (1871), que intentan articular el desarrollo de las ciencias naturales. En estos años se publica una decena de catálogos de la flora marina de Cádiz, Baleares y del noroeste peninsular, de la mano de Romualdo González Fragoso, Juan Joaquín Rodríguez Femenías y Blas Lázaro Ibiza, respectivamente. Sin pretender entrar en detalle, conviene subrayar que el principal interés de estos botánicos era modernizar la Botánica española, y esto pasaba por introducir en nuestro país las teorías y las investigaciones criptogámicas, que habían experimentado un gran avance en toda la segunda mitad del siglo XIX. Además, elaboraron herbarios con los resultados de sus herborizaciones que en la actualidad se encuentran entre los documentos más valiosos de nuestra historia ficológica.
En las primeras décadas del siglo XX surgirán nuevas iniciativas, independientes de las anteriores, que se verán favorecidas por el mayor apoyo que recibe la ciencia española, a través de instituciones como la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE). Esto favoreció la diversificación de los estudios botánicos, permitiendo el desarrollo de disciplinas hasta entonces marginales, entre otras la Ficología. En este contexto se producen las contribuciones de Fermín Bescansa Casares, Faustino Miranda González y Luis Bellón Uriarte, que marcan la tercera etapa o “etapa de florecimiento de la Ficología marina española” (1905-1939). Cabe subrayar la actividad de Miranda, pues lleva el estudio de nuestras algas marinas a su punto más elevado; además, hay que destacar su participación en las actividades de la Estación de Biología marina de Marín (Pontevedra), impartiendo los primeros cursos en España de Ficología marina. Por otra parte, las plantas marinas recibieron también la atención del Instituto Español de Oceanografía, debido principalmente al interés que tenían en la caracterización de los fondos marinos del Mediterráneo, y de cuyo estudio se ocuparon los oceanógrafos Odón de Buen y, con inusitada vocación, Luis Bellón Uriarte. En definitiva, si nos situamos en las postrimerías de 1935, nos embargaría un eufórico optimismo en las expectativas de futuro de la Ficología española. Sin embargo, la Guerra Civil frustró estas posibilidades, echando por tierra los avances institucionales experimentados en las últimas décadas y expulsando al exilio a numerosos científicos, entre ellos Faustino Miranda.
Paralelamente, en las tres primeras décadas del siglo XX se llevaron a cabo los primeros intentos de utilizar las algas marinas en la industria farmacéutica y alimentaria, con trabajos tan sobresalientes como el de Fernando Suárez Fernández o, en el Instituto Español de Oceanografía, José Giral Pereira y Manuel López Gómez. Estos intentos culminaron con el establecimiento en A Coruña, en 1935, de la empresa “Explotación de algas S.A.” que orientó su producción a la obtención, a partir de macroalgas, de yodo, alginatos, agar-agar, etc. Tras un período de inestabilidad, provocado por la Guerra Civil y, sobre todo, por la posguerra, y tras diversos ajustes comerciales (que incluyeron varias fusiones con otras empresas) la industria logró mantener su producción hasta nuestros días.
En definitiva, podríamos decir que durante las tres primeras décadas del siglo XX, la Ficología española, como consecuencia del avance general experimentado por la ciencia española durante estos años, recupera un espacio de desarrollo perdido a lo largo del siglo anterior, aproximándose al nivel alcanzado en países europeos de mayor tradición ficológica. La Guerra Civil y, sobre todo, la victoria franquista frustraron estas expectativas.
 

ALGAS EPILÍTICAS EN MONUMENTOS DE INTERÉS HISTÓRICO DE GALICIA

Tesis doctoral: Ana Belén Rifón Lastra
Directora: Ángela Noguerol Seoane
Fecha: marzo de 2001
Dpto. de Bioloxía Animal, Bioloxía Vexetal e Ecoloxía, Universidade da Coruña

En Galicia las poblaciones algales sobre paredes edificadas son patentes a simple vista por formar biofilms o manchas que pueden ser muy extensas y de diversa coloración. En esta Tesis Doctoral se aborda el estudio florístico de las poblaciones algales de las paredes graníticas de edificios de interés histórico de Galicia, aportando un catálogo florístico de los monumentos estudiados e incluyendo un estudio estacional para determinar las posibles variaciones en la estructura de las poblaciones. Se trata, asimismo, la relación presencia/ausencia de los distintos táxones según la orientación y altura en el edificio, y por último, se evalúa la acción de las algas en el deterioro del granito.
Los muestreos se efectuaron entre los años 1994 y 1999 en cincuenta edificios de interés histórico de Galicia, que también se eligieron en función de su distribución con el fin de que abarcasen toda la región. Las algas se estudiaron de forma directa y mediante cultivos, que se mantuvieron en cámara en condiciones constantes de temperatura, luz y fotoperíodo.
Como resultados más relevantes mencionamos los siguientes:

Para la realización del estudio sobre la influencia del grado de humedad de las paredes, temperatura, luz, altura y orientación, en la diversidad específica y desarrollo de las poblaciones algales, elegimos como edificio modelo el Santuario de Nosa Señora da Esclavitude (Padrón, A Coruña), por estar relativamente próximo a nuestro laboratorio y aislado de otras edificaciones. Los resultados obtenidos fueron fruto de la realización de cuatro muestreos estacionales a lo largo de un año. Además este estudio nos permitió optimizar la metodología de muestreo.
Por último, hemos podido constatar algunos efectos de las algas sobre las paredes de granito en Galicia. Como más relevantes hemos detectado los siguientes:


ALGAS BENTÓNICAS DE MARISMAS DE GALICIA: FLORA Y VEGETACIÓN

Tesis doctoral: Silvia Calvo Marta
Director: Ignacio Bárbara Criado
Fecha: abril de 2001
Dpto. de Bioloxía Animal, Bioloxía Vexetal e Ecoloxía, Universidade da Coruña

 En esta tesis doctoral se ha incluido el resultado de la labor investigadora sobre la flora y comunidades ficológicas existentes en medios de marisma, con el objeto de integrarlo en la comprensión general de la flora y vegetación ficológicas del noroeste peninsular. En el momento en que iniciamos este estudio, en Galicia existían trabajos sobre aspectos geomorfológicos y dinámicos de las marismas así como estudios ecofisiológicos sobre plantas vasculares y sus formaciones vegetales. Sin embargo, existía un gran vacío en el conocimiento de la flora y vegetación ficológicas presentes en este tipo de medios, a pesar de que éstos ocupan una gran extensión en el litoral gallego y de su gran importancia ecológica.
Los objetivos de este trabajo de investigación han sido los siguientes:

Las marismas seleccionadas para llevar a cabo este estudio se encuentran entre las de mayor extensión de Galicia, y de todas ellas podemos destacar su relativo buen estado de conservación. Dos de ellas (Ortigueira y Betanzos) son marismas abiertas situadas en el fondo de rías y en ellas predomina un ambiente estuárico, mientras que las otras dos (Baldaio y Corrubedo) son marismas parcialmente cerradas situadas al abrigo de barras arenosas y cordones dunares con una bocana de entrada que permite el contacto diario del agua de mar con el terreno de la marisma.
Dentro del apartado de flora se presenta un catálogo florístico en el que se aportan datos taxonómicos, morfológicos, autoecológicos, fenológicos, bibliográficos y corológicos. En total se han identificado 114 táxones que se distribuyen de la siguiente forma: 60 (53%) pertenecen a Cyanophyta, 9 (8%) a Rhodophyta, 18 (15%) a Heterokontophyta, 1 (<1%) a Cryptophyta y 26 (23%) a Chlorophyta. Fruto de este estudio de tesis doctoral han sido nuevas citas para la Península Ibérica: Vaucheria arcassonensis y V. intermedia. De igual modo se han registrado como novedades para Galicia: Aphanocapsa conferta, Gomphosphaeria salina, Gloeocapsa deusta, G. granosa, Aphanothece stagnina, Gloeothece palea, Xenococcus pyriformis, Phormidium papyraceum, Spirulina labyrinthiformis, Symploca funicularis, Hassalia bouteillei, Tolypothrix tenuis, Nodulariaspumigena var. genuina, Rivularia nitida, Chrysomeris ramosa, Vaucheria subsimplex, Vaucheria velutina, Phaeococcusadnatus, así como Hyella cf. endophytica y cf. Wittrockiella paradoxa de confirmarse su identidad. Por último, han constituido novedad para la provincia de A Coruña: Stanieria sublitoralis, Pleurocapsa fuliginosa, Merismopedia elegans, Phormidium breve, P. valderianum, Anabaina torulosa, Isocystis lithophila, Nodularia harveyana, Nostoc commune, N. sphaericum, Calothrix pulvinata, Vaucheriadichotoma y Ulothrix tenerrima.
El presente trabajo contribuye a ampliar el conocimiento que hasta ahora se tenía de grupos poco conocidos en ambientes salobres del Noroeste peninsular como son las especies pertenecientes a Cyanophyta o al género Vaucheria (Heterokontophyta) de las que se disponía de escasa información. Dada la amplia representación que muestran estos dos grupos en los medios de marisma y la complejidad taxonómica de los mismos, se han elaborado claves de determinación para las especies de ambos grupos, con el fin de facilitar el estudio de estos organismos en futuros trabajos de investigación.
De las cuatro marismas Corrubedo, que es la que ha sido más estudiada y durante más tiempo, es la que muestra una mayor riqueza específica presentando un total de 89 especies; le sigue Betanzos con 82 y por último Baldaio y Ortigueira donde se han catalogado, respectivamente, 74 y 66 diferentes especies. Se ha podido observar en general que las cuatro marismas poseen muchas especies en común y que los grupos más importantes por su riqueza específica o por su abundancia son los mismos en todas ellas: Cyanophyta, Chlorophyta y el género Vaucheria. Sin embargo, se han detectado algunas diferencias florísticas entre las distintas marismas estudiadas en el presente trabajo siendo la más notable de ellas la presencia de Fucus ceranoides, F. ceranoides megecad limicola, F. spiralis, Ascophyllum nodosum, A. nodosum var. scorpioides y Pelvetia canaliculata exclusivamente en Ortigueira y Betanzos ya que tan sólo en estas marismas se puede encontrar un ambiente de tipo estuárico, que es el preferido por estas fucáceas.
En general no hay grandes variaciones en el número de especies a lo largo del año. La mayor parte de las especies, sobre todo las de mayor importancia por ser constituyentes principales de las comunidades ficológicas descritas en las marismas estudiadas, estuvieron siempre presentes en el momento de la recolección de las muestras. Tan sólo en primavera y en verano se observa un aumento en el número de especies, concretamente de clorófitos cuyo número así como su biomasa se incrementa en verano o tras períodos de elevada irradiación solar.
En lo que se refiere a la distribución de las especies en función del ambiente, se aprecia que en los ambientes característicos de los niveles inferiores como los canales y los taludes de los mismos se da una mayor pobreza específica mientras que en las charcas de marisma y en el fango provisto o no de cobertura vegetal vascular, ambientes propios de la parte alta de las marismas, el número de especies es muy superior.
La distribución de especies en función de las unidades de vegetación vascular, también depende de la altura litoral alcanzada por las distintintas plantas vasculares. Así el mayor número de especies algales lo encontramos asociado a las fanerógamas que ocupan los niveles litorales más altos como Juncus maritimus, Halimione portulacoides y Salicornia s.l.
En el apartado de vegetación, tras el análisis comparado de numerosos inventarios hemos podido perfilar un total de 19 comunidades ficológicas agrupadas en dos grandes unidades de vegetación: vegetación de ambientes fangosos y vegetación epífita de plantas vasculares. Para cada una de las 19 comunidades se describe el ambiente en el que se encuentran, composición florística y especies características y dominantes.
La vegetación ambientes fangosos se asienta principalmente sobre sustratos blandos de tipo fangoso o fango-arenoso mezclado a veces con arena, e incluso con cascajo. Si comparamos el número de comunidades presentes en la marisma superior, media e inferior, se observa que la gran mayoría de las comunidades se desarrollan en el nivel medio y sobre todo en el superior donde encontramos las principales unidades de vegetación vascular y donde son frecuentes las cubetas de marisma. Dentro de esta unidad de vegetación se incluyen las comunidades de fucáceas de marisma, Gracilaria bursa-pastoris y Ulva spp., Enteromorphaprolifera, Enteromorphaclathrata, Vaucheriavelutina, Lyngbyaaestuarii-Microcoleuschthonoplastes, Vaucheriaintermedia, Vaucheriaarcassonensis-V. coronata, Phormidiumcorium, Chaetomorphalinum, Rivularianitida, Pseudodendocloniumsubmarinum, Enteromorphaintestinalis y Rhizocloniumtortuosum.
Dentro de la unidad de la vegetación epífita de plantas vasculares se encuentran las comunidades que ocupan los niveles superiores de la marea, donde las condiciones ambientales son más extremas. Las principales especies de fanerógamas que soportan dichas poblaciones algales son Juncus maritimus, Halimione portulacoides, Spartina maritima y Phragmites australis. La altura alcanzada por cada una de estas fanerógamas en la marisma y la mayor o menor densidad de sus poblaciones determinan el asentamiento de las diferentes comunidades ficológicas. En esta unidad se incluyen las comunidades de Catenellacaespitosa, Bostrychiascorpioides, Tolypothrixtenuis, Blidingia spp. y Gayraliaoxysperma.
En general se observa que la mayor parte de las comunidades se disponen sobre el fango desnudo o colonizado por plantas vasculares, principalmente en los niveles más elevados de la marisma, siendo mucho menor el número de comunidades epífitas de plantas vasculares.
El estrés ambiental al que están sometidos los organismos en las marismas condiciona el que el número de especies algales en las comunidades sea inferior al que se registra en tramos costeros rocosos adyacentes. Además se detecta un predominio de especies de ciclos de vida cortos y elevadas tasas de renovación, como son los pertenecientes a Cyanophyta y Chlorophyta, así como también las especies del género Vaucheria. La mayoría de las especies de estos grupos forman agrupaciones algales de rápido desarrollo y que cubren grandes extensiones de sustrato fangoso, protegiendo de la erosión y pérdida de materiales.
 

DIATOMEAS PLANCTÓNICAS DE LA COSTA DE GRANADA

Tesis de Licenciatura: Mª Carmen Rivera González
Director: Pedro Sánchez Castillo
Fecha: Enero 2001
Departamento de Biología Vegetal, Facultad de Ciencias, Universidad de Granada

 El estudio se ha llevada a cabo en un total de 14 estaciones distribuidos a lo largo de todo el litoral de la provincia de Granada, cubriendo todo el rango de variación estacional. Los puntos de muestreo se han situado en las proximidades de las zonas de vertido de los emisarios submarinos. Se han identificado un total de 88 especies de diatomeas, de las que el 70% son céntricas, mientras que el 30% son pennadas.
Entre las diatomeas céntricas de vida aislada destacan las pertenecientes a las familias Thalassiosiraceae (con especies tan características como Detonula pumila, Planktionellasol y Skeletonema costatum.); Coscinodiscaceae, constituida por especies con macroportulas (Coscinodiscus concinnus, C. waillessi, C. lineatus, C. radiatus, C. Granii); Stellarimaceae donde se agrupan dos géneros relacionados por la ausencia de anillos marginales de procesos, así como por la presencia de uno o varios procesos labiados cerca del centro valvar, siendo Stellarima stellaris la especie mas frecuente; Hemidiscaceae, caracterizada por un anillo de procesos labiados y la presencia de un pseudonódulo. Actinocyclus octonarius, Hemidiscus cuneiformis y Roperia tesselata son representantes típicos de la familia. Pseudoguirnardia es un género de localización incierta, en un principio ubicado aquí por la presencia de pseudonódulo tal como acontece en P. recta.
Las especies de morfología filamentosa del orden Biddulphiales están bien representadas por las familias Hemiaulaceae y Chaetoceroraceae. De la primera familia, Cerataulina pelagica se diferencia muy bien por sus cadenas giradas sobre si mismas. Eucampia zodiacus, Hemiaulusmembranaceus, H. hauckii y H. sinensis son otras especies frecuentes. La segunda familia está representada por los dos grandes géneros: Bacteriastrum y Chaetoceros, siendo éste último el mas diverso y abundante en nuestras costas, donde a menudo protagoniza proliferaciones. Chaetoceros peruvianus, C. simplex, C. atalanticus, C. decipiens, C. lorenzianus,C. compressus, C. didymus, C. curvisetum, C. pseudocurvisetum y C. messanensis son las especies que aparecen con mayor frecuencia.
La familia Rhizosoleniaceae está representada por diferentes géneros: Rhizosolenia, con R. bergonii y R. robusta; Proboscia y Pseudosolenia, géneros segregados del anterior también muestran algunas de sus características especies en nuestras aguas. Guinardia y Dactyliosolen constituyen el otro grupo de géneros de la familia bien representados por Guinardia striata y Dactyliosolen phukentensis, especies que forman cadenas curvas. G. flacida es una especie de cadenas generalmente rectas con valvas muy frágiles y de amplia frecuenccia.
En relación a las diatomeas pennadas solo cabría mencionar a las familias Thalassionematacea (con especies poco frecuentes de Lioloma y Thalassiothrix, mientras que Thalassionema nitzschioides suele ser más común), Naviculaceae con los géneros Gyrosigma (G. balticum), Pleurosigma (P. angulatum, P. formosum y P. reversum) y muy especialmente a la familia Bacillariaceae con el género Pseudonitzschia bien representado en determinadas zonas de nuestra costa.
Del conjunto de las especies estudiadas, las que presentaron una mayor frecuencia en la mayoría de las estaciones fueron Actinocyclus octonarius, Campylodiscus thuretii, Cosconodiscus concinus, Hemiaulus hauckii, Planktoniella sol, Proboscia alata, Pseudosolenia calcar-avis, Raphoneis surirella y Roperia tesselata.
El análisis de los inventarios florísticos obtenidos en cada estación revelan un gradiente de variación Este-Oeste, siendo las localidades más occidentales las que muestran un mayor número de táxones, situación constatable tanto entre las diatomeas céntricas como pennadas. Las localidades más orientales del litoral de Granada, las de menor diversidad, muestran grandes especies de Coscinodiscales (Actinocyclus octonarius, Cosconodiscus lineatus, C. radiatus y Roperia tesselata, asi como las grandes Rhizosoleniales como Proboscia alata. Las estaciones más orientales, especialmente Guadalfeo y Cantarriján se enriquecen en especies de los géneros Chaetoceros, Bacteriastrum, Cerataulina y Guinardia. Esta distribución tendría su explicación en el gradiente de diversidad que Margalef & Estrada (1971, Inv. Pes. 35:169-297) observan en las aguas del mar de Alborán.
La distribución estacional muestra el modelo habitual para las diatomeas marinas de climas templados, con dos máximos de producción en primavera y otoño. En la mayoría de las estaciones fueron las muestras del mes de noviembre las de mayor abundancia y proporción de diatomeas. En estas fechas, las estaciones más occidentales muestran una alta proporción de Pseudonitzschia, llegando a constituir hasta el 62% de los individuos de la población, no superando el resto de las especies valores superiores al 7% (Bacteriastrum hyalinum y Hemiaulus hauckii). Según nos desplazamos hacia oriente (centro del litoral de la provincia), la proporción de Pseudonitzschia disminuye alcanzando cifras que varían entre el 25-32%, a la vez que aumenta la de otros táxones, tales como Chaetoceros didymus y Rhizosolenia bergonii fundamentalmente. Por su parte las localidades más orientales (más próximas al litoral almeriense), presentan un elevado porcentaje de Rhizosolenia bergonii (68-27%) y Pseudosolenia calcar-avis.
Futuros trabajos pondrán de manifiesto la mayor o menor importancia de los vertidos contamiantes sobre la estructuración de las comunidades planctónicas y, fundamentalmente bentónicas, que se establecen en torno a los puntos de vertido, frente a fenómenos regionales de naturaleza física como los que se dan en esta importante zona de transición del mar de Alborán.
 

ANÁLISIS BIOGEOGRÁFICO DE LA MACROFLORA BENTÓNICA DEL MEDITERRÁNEO OCCIDENTAL

Tesis de Licenciatura: José Carlos Báez Barrionuevo
Directores: Antonio Flores Moya y J. Mario Vargas Yáñez
Fecha: abril de 2001
Departamentos de Biología Vegetal y Biología Animal, Facultad de Ciencias, Universidad de Málaga

Los estudios sobre biogeografía de las macroalgas marinas del Mediterráneo se han centrado, básicamente, en las aproximaciones descriptiva y narrativa. Los estudios de biogeografía analítica han sido bastante más escasos (Furnari 1984, Ribera et al. 1984, Flores & Conde 1987, Álvarez et al. 1988, 1989), pero en ninguna de ellos se llevó a cabo el contraste de la posible significación estadística de los resultados.
El objetivo general del estudio ha sido realizar una aportación al conocimiento de la biogeografía de macroalgas marinas del Mediterráneo occidental y mar Adriático, utilizando un método objetivo basado en la clasificación de las áreas y la posterior comprobación estadística de las agrupaciones.
Debido a la carencia de floras, los problemas taxonómicos de muchos de los taxones de macroalgas marinas y el gran número de especies implicadas, se hace necesario el estudio por separado de pequeños grupos taxonómicos bien catalogados para poder realizar una primera aproximación a la distribución de las especies algales en el Mediterráneo occidental, así como de sus factores causales. Por esta razón, para la realización del estudio se han escogido tres géneros que representan a las tres grandes divisiones de macroalgas: Audouinella Bory (Rhodophyta), Cystoseira C. Agardh (Phaeophyta) y Cladophora Kützing (Chlorophyta). Se han seleccionado estos géneros porque se encuentran entre los mejores catalogados en el Mediterráneo de cada división de macroalgas, y por tener una elevada diversidad específica.
Como Unidades Geográficas Operativas (UGOs) se escogieron 13 cuencas fluviales (Ibero-Mediterránea, Ebro, Islas Baleares, Córcega y Cerdeña, Sicilia, Ródano, Po, Tirrénica, Italo-Adriática, Balcano-Adriática, norte de Túnez, norte de Argelia y norte de Marruecos) debido a que ofrecen las siguientes ventajas:

A partir de las tablas de presencia y ausencia de las especies de macroalgas estudiadas en las distintas UGOs, se ha aplicado el índice de similitud de Baroni-Urbani & Buser (1976) y, posteriormente, un método de clasificación para considerar agrupaciones de esas unidades. En este caso se aplicó el algoritmo UPGMA. Además, mediante una modificación del método desarrollado por McCoy et al. (1986) se ha considerado la significación de las agrupaciones, a partir de las cuales se definieron las Unidades Biogeográficas Operativas (UBOs) donde la flora presenta una distribución homogénea, distinta a las de las UBOs de los alrededores. Este método se encuentra bien desarrollado en Real et al. (1992) y Olivero et al. (1998).
Para los análisis de la distribución de la riqueza específica se emplearon regresiones múltiples que permitieron el análisis conjunto de las variables. Para cada caso se usó una variable dependiente (el número de especies de cada género y el número total de especies de los tres géneros tomadas conjuntamente, por cuenca) y el resto de variables independientes o explicativas. En general, las variables independientes con capacidad explicativa suelen ser numerosas, pero en la práctica no es posible considerarlas todas, por lo cual este método permite seleccionar a aquellas variables independientes más importantes.
Como conclusión se ha obtenido que en el Mediterráneo occidental y el Adriático, existe un patrón común de distribución geográfica de las especies de los géneros Audouinella, Cystoseira y Cladophora, así como para el total de especies estudiadas tomadas conjuntamente, lo que permite definir tres regiones bióticas, con características distintivas propias: Mediterráneo occidental, Italo-Adriática y Po, y Balcano-Adriática. Igualmente, se ha comprobado como la riqueza específica de los tres géneros se puede explicar mediante relaciones lineales y cuadráticas simples.
La temperatura, pese a ser un factor discriminante usado tradicionalmente para definir las zonas biogeográficas de la macroflora bentónica a gran escala, no se ha mostrado significativa a la escala espacial usada en este trabajo, siendo la escorrentía, la distancia de las cuencas hidrográficas al Estrecho de Gibraltar siguiendo la dirección de la corriente principal del Mediterráneo, así como la salinidad, los principales factores que determinan los patrones de distribución generados.

Referencias bibliográficas

Álvarez, M., T. Gallardo, M.A. Ribera & A. Gómez-Garreta. 1988. A reassessment of Northern Atlantic seaweed biogeography. Phycologia 27: 221-233.
Álvarez, M., T. Gallardo & M.J. Navarro-Toro. 1989. Una Biogeografía de la flora de algas bentónicas marinas de la Península Ibérica. Anales Jard. Bot. Madrid 46: 9-19.
Baroni-Urbani, C. & M.W. Buser. 1976. Similarity of binary data. Syst. Zool. 25: 251-259.
Flores, A. & F. Conde. 1987. Importancia del Estrecho de Gibraltar en el estudio de los macrófitos bentónicos del Mar de Alborán. Nuevas contribuciones. Actas del Congreso Internacional del Estrecho de Gibraltar: 425-432.
Furnari, G. 1984. The benthic marine algae of Southern Italy. Floristic and geobotanic considerations. Webbia 38: 349-369.
McCoy, E.D., S.S. Bell & K. Walters. 1986. Identifying biotic boundaries along environmental gradients. Ecology. 67: 749-759.
Olivero, J., R. Real & J.M. Vargas. 1998. Distribution of breeding, wintering, and resident waterbirds in Europe: biotic regions and the macroclimate. Ornis Fennica 75: 153-175.
Real, R., J.C. Guerrero & J.M. Ramírez. 1992. Identificación de fronteras bióticas significativas para los anfibios en la cuenca hidrográfica del Sur de España. Doñana Acta Vertebrata 19: 53-70.
Ribera, M.A., A. Gómez-Garreta & J.A. Seoane. 1984. Estudio biogeográfico de la flora algológica bentónica marina de las islas Baleares. Anales Biol. 2 (Secc. Esp. 2): 147-159.
Tucker, G.M. & M.I. Evans. 1997. Habitats for birds in Europe: a conservation strategy for the wider environment. BirdLife Conservation Series 6. Cambridge.
 


CENTROS DE INVESTIGACIÓN
 


LABORATORIOS DE INVESTIGACIÓN FICOLÓGICA EN ITALIA: FLORENCIA Y ROMA

Tomás Gallardo García
Departamento de Biología Vegetal I. Facultad de Biología. Universidad Complutense. 28040 Madrid

 El pasado mes de marzo tuve la oportunidad de visitar en Italia dos centros de investigación dedicados al estudio de las algas. Gracias a la invitación del Prof. Gianfranco Sartoni pasé unos días en el Dipartimento de Biología Vegetale de la Univesità degli Studi di Firenze. El Departamento se encuentra todavía en el centro de la ciudad de Florencia en la Via dedicada al botánico La Pira y a pocos pasos de la ajetreada Plaza de San Marco; el Departamento está anexo al Orto Botanico de Simplices y al rectorado de la Universidad (Fig. 1). El mar está relativamente cerca y a unos 100 kilómetros se encuentra el recién creado Parque Marítimo de Piombino-Isla de Elba.
 

 Fig. 1: Entrada al Departamento de Biología Vegetal de la Universidad de Florencia

Las instalaciones del Departamento, distribuido en tres plantas, están ubicadas en un antiguo edificio pero sus dependencias han sido muy remozadas hace poco tiempo; el Departamento cuenta, además del Jardín Botánico abierto al público, con laboratorios y despachos para varios grupos de investigación, con aulas para impartir las asignaturas que dentro de la carrera de Biología tiene encargadas, y con un importante herbario situado en la tercera planta del edificio.El herbario -Chiara Nepi es su conservadora- contiene importantes colecciones como es el Herbario Webb; en cuanto a las algas, existe un gran número de pliegos reunidos en gruesas carpetas, que contienen numerosos ejemplares de algas continentales (cianofíceas, diatomeas y clorofíceas) y una importante colección de algas del Mediterráneo; el grueso del herbario fue recopilado por Meneghini y muchos de los ejemplares proceden de compras (realizadas entre los años 1850 y 1890), de donaciones (Altoviti, Martelli, Forti) y  de intercambios con otros países, destacando, sobre todo, los procedentes de Francia (Legado Montagne; Desmazières) y Gran Bretaña. Respecto a las algas españolas,desgraciadamente, su representación es muy pobre; sin embargo hay colecciones interesantes de otros países como es la procedente de Australia y recolectada por Harvey; también, se encuentran en el herbario la mayoría de las Exsiccatas que fueron distribuidas durante el siglo XIX.
En cuanto a su biblioteca, para los aficionados a estos temas es un lugar privilegiado, pues en ella se conservan las revistas de intercambio de la Sociedad Botánica Italiana, que tiene su sede allí; la biblioteca está abierta a los estudiantes y contiene un importante fondo antiguo, como antigua universidad que es la de Florencia. La ciudad preserva otro importante fondo de documentos científicos pues a poca distancia de la Universidad está situada una de las bibliotecas nacionales de Italia.
En el laboratorio de ficología además de Franco Sartoni está la doctora Silvia Boddi, y varios estudiantes que están realizando sus trabajos de investigación, cuenta además con dos eficaces técnicos de laboratorio.
En el laboratorio de ficología además de Franco Sartoni está la doctora Silvia Boddi, y varios estudiantes que están realizando sus trabajos de investigación; cuenta también con dos eficaces técnicos de laboratorio.
No quiero dejar de hablar de otros aspectos más humanos, como son la vida en la ciudad, muy agradable tanto para vivir como para visitar y también decir que los miembros del Dipartimento son de los más amables de su Ciudad.
 

Figura 2: Edificio del Departamento de Biología Vegetal de la Universidad La Sapienza de Roma

En la Università de La Sapienza de Roma, dentro de su cerrado campus, se encuentra el edificio del Dipartimento de Biologia Vegetale (Fig. 2). En el estudio de las algas, el Departamento atesora una larga tradición en el campo de las algas continentales y en cuanto a las algas marinas la profesora Nadia Adelahad dirige un grupo que trabaja tanto con las algas del Lazio como con las que viven en otros lugares tan lejanos para nosotros, y tan poco estudiados, como son la costas africanas del Índico, de donde están realizando tesis y tesinas sobre flora y vegetación de algas bentónicas, como es el interesante estudio llevado a cabo por Roberta D’Archino.El centro conserva una importante colección de algas, ya informatizada, destacando en él los herbarios de De Notaris y de Pirotta; por último, la biblioteca es también sobresaliente.
Espero que estas noticias animen a otros ficólogos a conocer con más detalle estos dos interesantes centros italianos.
 

EL HERBARIO DEL BISHOP MUSEUM, HAWAI’I

Ricardo J. Haroun Tabraue
Departamento de Biología, Facultad de Ciencias del Mar, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

 El “Bernice Pauahi Bishop Museum” (denominado de esta forma por su fundador, Charles Reed Bishop en honor de su esposa, la princesa Bernice Pauahi, última descendiente de la dinastía Kamehameha en las islas hawaiianas), reúne un conjunto único de especímenes de Hawai’i y del Pacífico. El Bishop Museum está situado en la periferia de la ciudad de Honolulu, entre el Aeropuerto y el barrio administrativo (“downtown”). Además de su alta reputación científica, es un punto turístico clásico durante una visita a la isla de Oahu, donde, además de las exposiciones temáticas, permanentes y temporales, se puede disfrutar de algunas demostraciones de artes tradicionales.
En la actualidad, las colecciones de Historia Natural están organizadas en las siguientes áreas: Botánica, Entomología, Geología, Ictiología, Zoología de Invertebrados, Malacología y Zoología de Vertebrados. Todas estas colecciones y el personal asociado a ellas proveen a la sociedad de diferentes servicios, entre los que merece la pena destacar los siguientes:

Por lo que respecta al área de Botánica, el Museo Bishop posee la mayor colección mundial de plantas hawaianas y del Pacífico, con cerca de 700.000 especímenes, de los cuales unos 10.000 son de especies tipo. Por lo tanto, el Herbarium Pacificum (BISH) esta considerado como la primera Institución científica para investigar y recopilar información sobre botánica de Hawai’i y del Pacífico, como lo atestigua los más de 370 visitantes que durante el año 2000 consultaron  junto con el propio personal del Museo unos 25.000 pliegos, o los 9.349 pliegos en préstamo. Entre los especimenes almacenados se encuentran la gran mayoría de las 587 plantas vasculares hawaiianas catalogadas como amenazadas o en peligro de extinción (las plantas no vasculares todavía no están catalogadas en este sentido). También tiene entre sus colecciones a “ejemplares” de 89 especies hawaianas consideradas extintas en los últimos dos siglos. Entre sus especimenes se encuentran los ejemplares recolectados en Hawai’i por los primeros investigadores occidentales llegados con el Capitan Cook y aquellos derivados de las grandes expediciones de los siglos XVIII y XIX, como las del Tanager o Mangarevan. Y, por otra parte, mantiene una colección importante de las especies introducidas, invasoras y potenciales mala hierbas en las islas Hawai’i.
Por lo que respecta a las algas marinas, el BISH reune la mayor colección de especies tropicales y subtropicales del mundo, con unos 56.058 especímenes (cifra de agosto de 2000), tanto en pliegos de herbario, como conservadas en liquido o en preparaciones microscópicas permanentes. De este número, 21.613 son especies hawaianas y 34.445 pertenecen a otras partes del mundo, incluyendo casi el 75 % de las especies conocidas para el Pacífico tropical y subtropical. Cerca del 20 % de la colección de algas proviene del herbario particular del Dr. M. Doty y, probablemente, la extensa colección privada de la Dra. I.A. Abbott pasará también a engrosar este herbario. La colección entera de algas esta incluida en una base de datos propia geo-referenciada, que se puede consultar por Internet en la dirección www.bishop.hawaii.org/bishop/botany/botdbhome.html. Además, los tipos de las especies algales también son accesible a través de la misma página Web. El Herbarium Pacificum contiene especímenes de las 432 taxones ficológicos (algas rojas, pardas y verdes) actualmente reconocidos para las costas hawaianas, así como la mayoría de las cianofibacterias y microalgas; sin embargo, estos dos últimos grupos nunca han sido estudiados con rigor en Hawai’i. Los prestamos de especimenes, a otras Instituciones o a investigadores en particular, siguen las norma generales sobre el cuidado, la conservación y el retorno seguro de las muestras solicitadas. Todas las peticiones se deben hacer escribiendo al General Manager (Curator) de Botánica, Dr. Christopher Puttock, Bishop Museum, 1525 Bernice Street, Honolulu, HI 96817-2704, USA.
Entre los frutos del estudio de esta importante colección son la reciente publicación del libro “Marine Red Algae of the Hawaiian Islands” por la Dra. I.A. Abbott, al que seguirá en un futuro próximo el volumen dedicado a las algas verdes y pardas. También el proyecto sobre especies de macroalgas invasoras en Hawai’i, co-dirigido por los Drs. C. Puttock y I.A. Abbott, y cuyos resultados serán publicados en la pagina Web del Museo.
 


PRÓXIMOS CONGRESOS
 


2nd Symposium for European Freshwater Sciences (SEFS2)
8-12 Juillet 2001, Toulouse, France
http://falco.elte.hu/MIKRO/alga/1cirSEFS.html
Prof. Sovan LEK, lek@cict.fr
http://quercus.cemes.fr/~sefs/

7th International Phycological Congress
From 18 till 25 August of the year 2001
Aristotle University of Thessaloniki, Grecia
Syntonos Congress 18A Ermou St. GR-546 24 Thessaloniki, Hellas (Greece)
Tlf.: +30-31-244987, Fax:+30-31-239926
E-mail: syntonos@the.forthnet.gr
http://dictyocha.bio.auth.gr/71PC2001
Temática:

16th Conference of the Australasian Society for Phycology and Aquatic Botany (ASPAB)
Heron Island, North Queensland from 30 August 2001 - 4 September 2001
http://www.bigfoot.com/~aspab, aspab@bigfoot.com

15th Symposium of the international Association for Cyanophyte Research (IAC)
From 3rd to 8th September of the 2001 at the Faculty of Pharmacy, University de Barcelona
Symposium secretariat: Mariona Hernández-Mariné, Faculty of Pharmacy, University of Barcelona
Tlf.: +34 93 4024490, Fax: +34 93 4035879, E-mail: iacyano@farmacia.far.ub.es

20ème Colloque de l'Association des Diatomistes de Langue Française (ADLaF)
11-14 septembre 2001, Anvers, Belgique
Dr Bart Van de Vijver, bartvdv@ruca.ua.ac.be
http://perso.club-internet.fr/clci/colloque_ADLaF_2001.htm

Microbial interactions in aquatic environments
University of East Anglia 10th-13th September 2001
Organized by Judith Armitage (armitage@bioch.ox.ac.uk) and Paul Rainey (prainey@worf.molbiol.ox.ac.uk)
http://www.sgm.ac.uk/MTGPAGES/uea.htm

16th North American Diatom Symposium (NADS)
Septembre 2001, Ely, Minnesota, USA
Dr John Kingston, jkingsto@sage.nrri.umn.edu
http://www.calacademy.org/research/diatoms/nads/nads.htm
http://www.ely.org/
http://www.ely-mzn.com/

I Foro Nacional sobre gestión integral de zonas costeras
Santander, 2-5 octubre 2001, Palacio de la Magdalena
Tlf.:942318180, Fax: 942318653, E-mail: tc@afidcongresos.com
http://www.afidcongresos.com/forolitoral
Áreas de debate:

56th annual meeting of the Phycological Society of America
3-8 August 2002 at the Pyle Conference Center, University of Wisconsin campus, Madison, Wisconsin (USA).
Program Director: Lawrence Fritz lfritz@nsf.gov, National Science Foundation, Suite 615, 4201 Arlington Blvd., Arlington, VA. 22230.

17th International Diatom Symposium
25-31 août 2002, Canadian Museum of Nature, Ottawa, Canada
Dr Michel Poulin, mpoulin_ids2002@mus-nature.ca
http://www.isdr.org/nextmeeting-e.html

XIV Simposio de Botánica Criptogámica
18 al 20 de septiembre de 2002
Murcia
 


PRÓXIMOS CURSOS


Seaweeds, Plankton and Seagrasses
11-25 June 2001
Gulf of Maine
http://www.sml.cornell.edu

Freshwater Algal Training Course
1-6 July 2001, Durham, England
David John, Brian Whitton, Martyn Kelly, David Balbi Peter York
b.a.whitton@durham.ac.uk

Freshwater Algae
21-28 July 2001, Kindrogan Field Centre, Scotland
Tutors: Drs Eileen J. Cox and L. Elliot Shubert
http://www.kindrogan.com, e.shubert@nhm.ac.uk

Practical Algal Ecology
29 July to 4 August, 2001, Kindrogan Field Centre, Scotland
Tutors: Drs Eileen J. Cox, L. Elliot Shubert and John Kinross
http://www.kindrogan.com, e.shubert@nhm.ac.uk

Cursos de la SEF: Algas bentónicas marinas de Galicia
Organizan: Sociedad Española de Ficología, con la colaboración de la Universidad de A Coruña
Lugar de realización: Facultad de Ciencias de la Universidad de A Coruña
Fechas: 17 al 21 septiembre 2001
Matrícula: socios SEF 15.000 pts, normal 20.000 pts
Fecha límite inscripción: 20 agosto de 2001
Nº de plazas: 20
Profesores: Javier Cremades e Ignacio Bárbara

El uso de las algas para el control de la calidad del agua de los ríos.
15 al 20 de Octubre de 2001
Curso de promoción educativa (3,5 créditos)
Universidad de Murcia
Fecha matriculación: 3 al 21 de septiembre 2001
Tasas: 12.000
Coordinadora:  Marina Aboal (maboal@um.es)
 


RESEÑAS BIBLIOGRÁFICAS


FLORA PHYCOLOGICA IBERICA -1- FUCALES. A. Gómez Garreta (ed.) Servicio de publicaciones, Universidad de Murcia. 2000. 192 pp.

María Candelaria Gil Rodríguez
Departamento de Biología Vegetal, Facultad de Biología, Universidad de La Laguna

 El Servicio de Publicaciones de la Universidad de Murcia ha tenido un gran acierto al publicar la primera monografía sobre algas bentónicas marinas “FLORA PHYCOLOGICA IBERICA -1- FUCALES”. De este primer volumen, dedicado al estudio biosistemático del orden Fucales, ha sido editora la Profesora del Laboratori de Botànica de la Facultat de Farmàcia de la Universitat de Barcelona, la Dra. Amelia Gómez Garreta. Siendo autores de las síntesis genéricas los Doctores Tomás Gallardo García e Isabel M. Pérez-Ruzafa del Dpto. de Biología Vegetal I, de la Facultad de Biología de la Universidad Complutense de Madrid y las Doctoras M.Carme Barceló Martí, Amelia Gómez Garreta y M. Antonia Ribera Siguan y el Dr. Jordi Rull Lluch del Laboratori de Botànica, Facultat de Farmàcia de la Universitat de Barcelona.
 

Sin duda, además de felicitar a los profesores anteriormente mencionados, así como al Secretariado de Publicaciones de La Universidad de Murcia por esta publicación, que pensamos, será obra de consulta obligada para estudiantes, docentes e investigadores en temas relacionados con la Flora Ficológica, no podemos omitir la labor de Joaquim Paredes y M. A. Ribera Siguán, quienes han sido los responsables de ilustrar la monografía con magníficos dibujos del hábito y a cámara clara respectivamente.
La edición bilingüe (castellano e inglés) recoge buena parte del trabajo iniciado en 1987 y desarrollado durante la ejecución de un Proyecto financiado, en parte, por la Dirección General de Enseñanza Superior (DGES) del Ministerio de Educación y Cultura, en el que intervinieron ficólogos de diferentes universidades españolas.
El estudio se realizó, fundamentalmente, a partir de ejemplares de algas pardas (Fucales) recogidos a lo largo de las costas peninsulares e Islas Baleares. Asimismo se estudió el material depositado en herbarios institucionales españoles (MA-Algae, MACB, MAF-Algae, SANT-Algae, VAB-Phyc, etc.) y extranjeros (PC, L, COI, UBC, W, etc.), y personales (E. Ballesteros, C. Rodríguez Prieto, Casares, etc.).
La parte descriptiva de la monografía nos relaciona las características del orden Fucales, seguida de una clave dicotómica que nos facilita la separación de familias. A continuación sigue una descripción de cada una de las familias con los géneros, especies, variedades o formas.
Para cada taxón específico o infraespecífico se indica elbasiónimo y se hace un listado de los sinónimos más usuales. Se describen morfológicamente las estructuras vegetativas y reproductoras, aportando detalles fenológicos y ecológicos. En algunos casos, y sobre todo en las especies conflictivas, se hacen comentarios taxónómicos y se indica el número cromosómico. Para cada taxón además de indicar su distribución mundial, se indican las coordenadas UTM de la localidad, fecha de recolección y número de pliego del herbario donde está depositado el ejemplar. Se incluyen referencias bibliográficas relativas al taxón, indicando la iconografía existente.
Cada especie, variedad o forma va acompañada de un dibujo original del hábito y, en aquellos géneros en los que los autores lo consideraron necesario, de dibujos realizados a cámara clara, en estereomicroscopio, de los ápices reproducidos y/o estériles. La información aportada se completa con un apéndice con mapas de la distribución de cada taxón en cuadrículas UTM de 10 Km de lado.
La monografía en la que se dan cuatro nuevas combinaciones nomenclaturales se complementa con un glosario de los términos científicos utilizados en el texto.
Se trata del primer volumen de una serie, que viene a cubrir un vacío existente en la bibliografía ficológica de un grupo de algas que, por otra parte, juegan un papel muy importante en los ecosistemas marinos del país. En suma la obra constituye una fuente de información fundamental para todas aquellas personas interesadas en las algas marinas, estudiantes y profesionales, quienes desde ahora la han de considerar como una obra básica.
Muchos podrían ser los elogios a utilizar para definir la obra que refleja la calidad y el conocimiento que estos investigadores poseen de la flora marina. Se cubre pues, con esta monografía, un vacío existente en la bibliografía ficológica española.


 

Depósito legal M36511-1987

Sociedad Española de Ficología
Dpto. Biología Vegetal I
Facultad de Biología
Universidad Complutense de Madrid
28040 Madrid